Diferencias entre cunas, colechos y camas infantiles

Diferencias entre cunas, colechos y camas infantiles

Hoy en día existen variadas posibilidades para que los niños duerman, y no solo la ancestral cuna. En los bebés más pequeños se sigue recomendando la cuna, por la seguridad que brinda sus barandas. La  tradición indica que las camas infantiles se usan más para los niños más crecidos, alrededor de 2 años de vida.

Con la idea de recuperar una tradición muy antigua, y popular en otras regiones del planeta, que incentiva formas más naturales de crianza: el colecho. El colecho es una técnica que permite a los padres dormir juntos con el bebé.

 

Diferencias para elegir

La mayor ventaja de las cunas de bebé es la seguridad que brinda. Por las barandas que tiene, evita que el pequeño se ruede, y caerse. Pero al mismo tiempo tiene la desventaja de que de la misma forma, el nene puede darse golpes con las barandas. Aunque vale la pena comentar, que los últimos modelos incluyen acolchonamientos.

Pero el mayor punto en contra que tiene la cuna es la distancia que se establece entre el pequeño y los padres. A la hora de dormir, aunque están en la misma habitación, se nota una lejanía notable entre ellos.

Las camas infantiles son recomendables para niños más creciditos, pues la ausencia de barandas no detiene al nene si comienza a rodarse. Sin embargo, su utilización dará libertad al pequeño. Además, se pueden utilizar algunas ideas que le den seguridad a la cama infantil. Se puede situar pegada a la pared, o pegarla a la cama de los padres.

Para acercar a los bebés y los padres, se ha desarrollado el colecho. Ahora mismo, hay varios modelos en el mercado, y casi todos concuerdan en fabricarse con materiales naturales. Un colecho es como una cuna, que se ajusta a la cama de los padres. Por lo que brinda la seguridad de la cuna, pero sin distancia entre ellos.


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